Mis queridos hermanos de la COMUNIDAD CRISTIANA,

El 15 de marzo fue el último domingo que nos congregamos. Han sido 139 días sin vernos y sin animarnos unos a otros en el templo. Son 139 días sin compartir con el pueblo que Cristo redimió.

Pero este domingo 2 de agosto, por la gracia de Dios regresamos, porque nuestras circunstancias nos lo permiten. Tendremos nuestro primer servicio después de la cuarentena. Finalmente volveremos a reunirnos para cumplir con nuestro deber y adorar juntos al Salvador. Somos la iglesia, estamos de vuelta y preparados para hacerlo en esta nueva normalidad.

Por eso, cuando vuelvas a la iglesia recuerda que:

  • Es un privilegio ser parte de la Iglesia de Cristo.
  • Hay cristianos en países hostiles al evangelio, que se reúnen para adorar cada semana aún sabiendo que pueden ser arrestados.
  • Muchos hermanos en la fe sirven día a día en contextos difíciles y entregan sus vidas gozosamente por amor a Cristo.
  • Hubo un tiempo cuando reunirse era ilegal y prohibido por el imperio romano y, aún así, muchos creyentes sirvieron y adoraron juntos.
  • Policarpo de Esmirna e Ignacio de Antioquia fueron ejecutados en el siglo II por su fe, y a todos los mártires que han derramado su sangre en dos mil años de historia.
  • Naser Navard Gol-Tape, es un creyente iraní que cumple una condena de 10 años por su fe y al pastor Pastor Zhang Shaojie, que cumple 12 años en la China por conducir servicios de adoración.
  • La historia de la iglesia cristiana está adornada con el sacrificio de hombres y mujeres que entregaron sus vidas por amor a Cristo.
  • Los misioneros dan su vida por llevar el evangelio a lugares remotos y hostiles.
  • Pablo decía, “de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios” (Hch. 20:24).
  • Necesitas de tu iglesia y tu iglesia te necesita.
  • Es tiempo de cantar con pasión (Sal. 95:1).
  • Al cantar Dios puede usarte para animar y exhortar al triste y desanimado (Col. 3:16).
  • Cantar alabanzas es un precioso medio que el Señor usa para fortalecer la fe.
  • Eso mismo seguiremos haciendo cuando estemos con Cristo en gloria (Ap. 7:9-10).
  • El Señor edifica Su iglesia y las puertas del infierno no prevalecen contra ella (Mt. 16:18).
  • El Señor ama a Su iglesia, se entregó por ella, la sustenta, y la cuida (Ef. 5:29).
  • Debemos ser prudentes, pero sobre todas las cosas debemos confiar en el Señor.
  • No debes ser arrastrado por el temor y la excesiva preocupación.
  • Puedes orar con tu familia esta noche mientras nos preparamos para reunirnos nuevamente a adorar.
  • Los hermanos que verás después de 139 días, son personas por quien Cristo dio su vida para redimirlos.
  • A quién nos acercamos: al majestuoso Creador y compasivo Salvador.
  • Alguién dijo: “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía” (Sal. 133:1).
  • El salmista decía: “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos” (Sal. 122).

Recuerda que somos la iglesia, recuerda el gozo de tu salvación. Regresemos y adoremos juntos, porque a la iglesia, al evangelio, y la Gran Comisión no los detiene una pandemia.

En Cristo,

– Iglesia Comunidad Cristiana.