“…Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo.”


“Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo.” Romanos 12:1 (NTV).

En este versículo el apóstol Pablo hace un llamado a los hermanos en Cristo, para que entreguen todo de sí a Dios, pero a veces no nos queda claro cómo debemos hacerlo.

Esta clase de sacrificio significa realizar un servicio espiritual que conlleva todas las facultades racionales que tenemos.

“No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:2 (NTV).

Es decir que debemos dejar de lado todo aquello que conocíamos, que aprendimos en un entorno secular, y entregar el control al Espíritu Santo, para que nuestra forma de pensar sea transformada y seamos capaces de identificar cuál es la perfecta voluntad de Dios para cada uno.

“Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad.” 2 Timoteo 2:15 (NTV).

También es esencial prepararnos para servir con excelencia, un buen obrero sólo puede explicar correctamente la palabra de verdad cuando la conoce, ¿cierto? Solamente se puede utilizar una herramienta cuando se sabe para qué sirve; de la misma forma sucede con la Palabra de Dios, por ello es necesario invertir tiempo para estudiar y meditar en ella.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.” 2 Timoteo 3:16-17 (NTV).

¿Estás dispuesto a ser la clase de sacrificio que a Dios le agrada?