“¡Te haré inquebrantable como el diamante, inconmovible como la roca! No les tengas miedo ni te asustes, por más que sean un pueblo rebelde».” – Ezequiel 3:9 NVI

“Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás a darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.” – Salmos 71:20 RVR1960

“Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.” – 1 Corintios 6:14 NTV

“Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” – Santiago 5:15 NVI

Después de escuchar el devocional, medita en los siguientes puntos:

Esta mañana me levanté pensando…

… en aquellas cosas inconmovibles que existen en la tierra y considerando que de esa misma forma Dios quiere que permanezcamos.

1. El deseo de Dios es hacernos inquebrantables como el diamante e inconmovibles como una roca.

2. Pregúntate, ¿con qué tipo de mentalidad enfrentas los retos y desafíos que se te presentan? ¿de qué manera enfrentas tus sueños? ¿cuál es tu mentalidad al respecto, sobre todo cuando ves todo en tu contra?

3. Enfrenta cada situación con la convicción de que eres un diamante, que no puede ser quebrado por pensamientos negativos, destructivos o de derrota. No importa cuántos pensamientos lleguen a ti, tienes la característica de un diamante, eres impenetrable.

4. Una de las razones que causa miedo en nuestro interior es que pensamos que no tenemos la capacidad para resistir y quizás quedaremos en vergüenza o que vamos a caer.

5. Por encima de que veas que lo que viene contra ti o lo que estás enfrentando es mayor que tú, no hay razón para temer, enfrenta las circunstancia con mentalidad de vencedor.